7 de octubre de 2007

LA ULTIMA VIDA DEL GATO DE MAURICIO VARGAS




La historia es de un periodista obsesionado por su trabajo que debido a una llamada que le hacen en un hotel se empieza a ver involucrado en una historia que gira alrededor de poder, el dinero, el alcohol, el sexo y las drogas, en donde la intriga y a venganza son la trama de la historia.

Camilo García, es un periodista investigativo que trabaja en un periódico, él por su amplio conocimiento y habilidad en su oficio ha tenido gran reconocimiento en su carrera por las investigaciones que ha realizado en las cuales ha hecho caer a más de uno.

Camilo es un hombre maduro casado con Catalina y con la cual tienen dos hijos.

Toda la trama de la película se basa en que por el interés que siente hacia el tema de la investigación se ve involucrado en varias situaciones y trampas que lo lleva a acabar con su carrera.

El es llamado el Gato, pues tuvo una novia (Jolie) que lo llamaba así.

En la historia hay un personaje que tiene mucha importancia es el Coronel Mejia, por él, o mejor por una investigación basada en él es que Camilo se hunde.

El coronel había sido muy amigo del Camilo, hasta que un día un personaje le dio una información acerca de un trato que tenia el Coronel con el abogado de unos narcotraficantes; Camilo realizo toda la investigación y publico todo en contra el Coronel, sin de dejar que este personaje le diera una explicación de lo que verdaderamente estaba haciendo.

Pero todo fue una trampa que fue planeada por otro militar de apellido Castilla, el había sido perjudicado por una investigación de Camilo y se quería vengar de él, y planeó un estrategia para “matar en vida a Camilo” y para eso tenia que deshacerse primero del coronel Mejia, para que no pudiera ayudar a Camilo.

El Coronel Mejia quiso ayudar a Camilo, pero el nunca lo quiso escuchar por esto el gato perdió su ultima vida, las anteriores las se las había ayudado a salvar este coronel.

Para acabar con el gato Castilla contrato dos jóvenes para que se ganaran su confianza y luego poderlo traicionar sin que el lo notara, estos personajes son Miguel y Daisy o Mikel y Daisy como camilo las llamaba, ellos se hicieron pasar por practicantes en el periódico donde Camilo trabajaba y además los llamaba los mini espías además los nombro los mini espías del periódico donde el trabajaba.

Otro personaje importante y de transcendencia en la historia es Jolie, ella fue una novia que había tenido el Gato hacia 25 años atrás, ella fue su pareja durante un tiempo hasta que el decidió dejarla.

En el libro relatan sus historias, sus amores, sus aventuras paso a paso, detalle por detalle.

Ella fue quien le puso el nombre del Gato a Camilo.

Después de mucho tiempo sin verse Jolie volvió a la vida de Camilo en un momento muy duro para él, por causa de su trabajo y la investigación que estaba realizando su matrimonio había fracasado, se separo de su esposa y casi no veía a sus hijos.

Pero ella no volvió con malas intensiones, fue contactada y entrevistada por el Coronel Mejia, quien le contó toda la historia de los que estaba pasando y le dijo que ella era la única que podía advertirlo del peligro que corría que todo era una trampa, pero Camilo confundido por todo lo que le estaba pasando nunca la escucho ni le hizo caso.

Al final camilo fue enredado en una trama de mentiras que los mini espías habían hecho para que el no dudara de lo que le iban a hacer.
Al final tragos, fotos, documentos y grabaciones acabaron con la vida de Camilo, lo mataron sin dispararle un tiro, lo aniquilo y exilio del oficio de periodista, lo alejo de su esposa y de los niños, acabaron con la única vida que le quedaba al Gato (Camilo García)

BODAS DE PLATA DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS EN BOGOTÁ



El 14 de septiembre de 2007 se celebraron 25 años de la presencia del Señor de los Milagros en Bogotá, más exactamente en el templo San Alfonso María de Ligorio del barrio La Soledad (Avenida 28 No. 39-27). Allí se venera esta imagen, cuyo original es del siglo XVI y se conserva en la ciudad de Buga (Valle).

El culto se ha difundido por todo el país, gracias a los padres Redentoristas, impulsores de esta devoción. La imagen que se venera en Bogotá, en la iglesia de San Alfonso, fue elaborada en Medellín y desde 1985 se le ha consagrado el día 14 de cada mes; en su honor se celebran Eucaristías especiales al Milagroso.
Los domingos se reciben más de 15 mil personas y los días 14 de cada mes, alrededor de 50 mil fieles. En 1980, un grupo de señoras residentes del barrio, inició las peregrinaciones desde Bogotá hasta el Santuario del Señor de los Milagros en Buga. Después de dos años, ante las incomodidades generadas por los viajes, se decidió traer una imagen réplica del Milagroso.
El 14 de septiembre, el horario de las Misas empezó desde las 4:00 a.m., cada hora y media y finalizó esta celebración con la última Eucaristía a las 8:00 p.m.

A la sombra del Milagroso de Buga, se dan cita miles de feligreses procedentes de toda la ciudad o de fuera, son 19 años de tradición en el barrio La Soledad, los domingos recibe más de 35 mil personas, y los 14 de cada mes, más de 50 mil.

La iglesia San Alfonso María de Ligorio de los redentoristas, construida en 1950, tiene todos los ornamentos de la antigua iglesia de Santa Inés, demolida durante la ampliación de la carrera 10. Allí reposaban, entre otros, los restos de José Celestino Mutis, trasladados después a la catedral.

El terreno lo donó Mariano Ospina Pérez y su moderna construcción contrasta con el estilo barroco de los altares de madera, tallados en el siglo XVII, y con los arcos de piedra de la puerta principal, de la capilla del Milagroso y de la Virgen de la Salud.

Sus devotos sostienen que incluso ha curado tumores cerebrales con fricciones de aceite de consagrar. Los dones más buscados son la salud, el trabajo, el amor, el estudio y el bienestar en el hogar. A esta imagen también se le atribuye el poder de proteger a la ciudad de inundaciones, terremotos, sequías y, actualmente, del conflicto armado.

Los milagros van y vienen por el repertorio religioso desde aquel día en que, según la leyenda, una indígena encontró, hacia 1508, un pequeño crucifijo a orillas del río Guadalajara, Valle del Cauca, y poco después este comenzó a crecer en el altar que la mujer le había hecho en su choza.